viernes, 8 de mayo de 2009

Coplas por la muerte de su padre

I

Recuerde el alma dormida

Recuerde el alma dormida,




avive el seso y despierte




contemplando




cómo se pasa la vida,




cómo se viene la muerte




tan callando,




cuán presto se va el placer,




cómo, después de acordado,




da dolor;




cómo, a nuestro parecer,




cualquiera tiempo pasado




fue mejor.



II

Pues si vemos lo presente

Pues si vemos lo presente




cómo en un punto se es ido




y acabado,




si juzgamos sabiamente,




daremos lo no venido




por pasado.



-116-



No se engañe nadie, no,




pensando que ha de durar




lo que espera




mas que duró lo que vio,




pues que todo ha de pasar




por tal manera.



III

Nuestras vidas son los ríos

Nuestras vidas son los ríos




que van a dar en la mar,




que es el morir,




allí van los señoríos




derechos a se acabar




y consumir;




allí los ríos caudales,




allí los otros medianos




y más chicos,




y llegados, son iguales




los que viven por sus manos




y los ricos.



IV

Invocación

Dejo las invocaciones

Dejo las invocaciones




de los famosos poetas




y oradores;




no curo de sus ficciones,



-117-



que traen yerbas secretas




sus sabores;




aquel sólo invoco yo




de verdad,




que en este mundo viviendo




el mundo no conoció




su deidad.

No hay comentarios: